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Compromiso con el crecimiento durante la pandemia: conviértase en un experto en el trabajo desde casa

¿Cómo están llevando, tanto usted como su familia, esta situación luego de meses de pandemia global? Recientemente, Chubb realizó una encuesta a los estadounidenses que están trabajando desde sus casas debido al brote de COVID. De acuerdo con esta encuesta, la mayoría de las personas se están adaptando bien al teletrabajo. De hecho, la mayoría de los encuestados (el 83%) manifestaron que trabajan la misma cantidad de horas o incluso más (dos tercios de ellos manifestaron ser tan productivos como antes o más) y que están conectados con sus familias y amigos. 

Además, algunas personas se están acostumbrando tanto a esta nueva modalidad que la mayoría (el 74%) manifestó querer continuar trabajando desde sus casas incluso cuando puedan volver a la oficina. 

Para muchos, el estar a solo unos pasos del trabajo, en lugar de horas, es una manera atractiva de empezar y terminar la jornada laboral. A otros parece gustarles la posibilidad de estar en pijama todo el día (al menos los pantalones). Finalmente, otra parte disfruta pasar más tiempo con su familia, aunque los seres queridos también pueden ser motivo de tensión.

El estudio se llama Resilient, Committed, Engaged and Worried:TheExperiences and RisksofAmericansWorkingfrom Home During COVID–19 (Resilientes, comprometidos, involucrados y preocupados: las experiencias y problemas de los estadounidenses que trabajan desde sus casas durante la pandemia de COVID-19). Participaron de la encuesta más de 1,200 estadounidenses de entre 20 y 65 años que se encuentran trabajando desde sus casas como resultado de la COVID-19.

A pesar de los fuertes indicios de que los estadounidenses se muestran resilientes a los cambios producto de la pandemia, también hubo otros hallazgos no tan positivos. Al trabajar desde casa, lograr un equilibrio entre el trabajo y la vida personal puede ser todo un desafío. De hecho, el 60% de los participantes manifestaron que se distraen con el resto de los miembros de la casa, incluidos hijos, mascotas y otras personas con quienes comparten la casa. De acuerdo con la encuesta, menos de la mitad (el 43%) puede separar las actividades laborales de las personales. Afortunadamente, algunos (aunque solo el 38%) se reservan tiempo para sus familias exclusivamente.

El hambre parece haber aumentado. Casi la mitad (el 42%) expresó consumir más tentempiés mientras trabaja desde su casa, y un tercio (el 36%) admitió estar comiendo más en general. Por suerte, el índice de personas que hacen ejercicio se mantiene alto: un 82% dice entrenar lo mismo, o incluso más, desde que trabajan en sus casas.

Las lesiones por sobrecarga parecen ser un problema para algunos. El 41% de los participantes dijo tener más o nuevos dolores en la espalda, muñecas u hombros. La mayoría de estas personas no han tomado medidas para optimizar su trabajo en términos ergonómicos.

También salió a la luz la preocupación por problemas económicos. La mayoría de los participantes (el 68%) manifestó estar muy preocupado por el bienestar financiero propio y de sus familias.

Con estos datos, ¿cómo evaluaría su éxito cuando de trabajar en casa se trata? Le ofrecemos algunas herramientas para optimizar su situación tanto ahora como en el futuro, si es que continúa trabajando, al menos en parte, desde su casa.

  1. Marque límites

Para mantenerse enfocado, es importante marcar límites físicos, sociales y psicológicos. Respecto de los límites físicos, encuentre un espacio que lo estimule a trabajar (puede ser una habitación silenciosa o incluso un escritorio, donde las distracciones sean mínimas). De ser necesario, utilice auriculares con cancelación de ruido para enfocarse en el trabajo y no en sus hijos gritando mientras juegan.

Los límites sociales hacen referencia a la comunicación clara con quienes estén en la casa mientras usted trabaja y a los parámetros de interrupción. La clave es ser firme. Recuerde: ser firme significa comunicar sus necesidades de forma respetuosa, pero clara. Por ejemplo, puede decir algo como “realmente necesito enfocarme durante las próximas tres horas, así que no me molesten, por favor, a menos que sea una emergencia”. También es posible que tenga que reforzar los límites. Entonces, si su pareja o su hijo irrumpe en el área de su oficina para compartirle información importante (para ellos) pero no esencial, puede recordarles de forma amable pero clara que le encantaría escucharlo, pero cuando termine de trabajar en dos horas.

Los límites psicológicos tienen que ver con aquello que le pasa por la cabeza. Algunos pensamientos como “podría doblar la ropa limpia antes de hacer mi próxima llamada” pueden ser útiles si está en un descanso, pero también pueden retrasarlo si ese era un momento en el que pensaba trabajar.

  1. Tómese descansos

Diferentes investigaciones han demostrado que los períodos de descanso en el trabajo aumentan la productividad. Para ello, puede programar descansos cada 45 minutos con su temporizador (o cada menos tiempo, si le resulta mucho). Debe eliminar cualquier tipo de distracción (o tantas como pueda). Por ejemplo, si está escribiendo un artículo o preparando una presentación, desactive las notificaciones de mensajes y correos electrónicos y revíselos cuando el temporizador llegue a cero. Realizar múltiples tareas a la vez, por ejemplo, pasar de trabajar en un proyecto a leer un texto, puede afectar mucho su eficacia.

Tómese un descanso de entre cinco y diez minutos luego de estar concentrado en algo para darles un respiro al cuerpo y a la mente. En ese momento puede revisar los mensajes. También es una gran oportunidad para renovar la energía: salga a caminar, escuche música, medite, mire un video de cinco minutos que lo haga reír. Todas estas son formas de aumentar su energía mental y física.

Los descansos también son importantes para el cuerpo. Sentarse encorvado, tipeando durante horas y horas, puede dañar los músculos y huesos del cuello, la espalda o las manos. Tómese un momento para pararse, estirar y relajar esos dedos que pasan tanto tiempo escribiendo.

Además, puede programar horarios de inicio y finalización de la jornada laboral, e intentar respetarlos. Si piensa en varias cosas a la vez, inhale profundo e intente concentrarse.

  1. Esté presente

Aunque tenga todo en el mismo lugar, trate de separar el tiempo para trabajar del tiempo personal. En otras palabras, cuando esté trabajando, enfóquese en eso y ponga en pausa los pensamientos relacionados con su vida personal. De forma similar, cuando sea tiempo de descansar, deje el trabajo a un lado en su escritorio y enfóquese en su vida personal.

Estar presente también significa ser consciente de cómo se siente su cuerpo. Si lo sabe escuchar, su cuerpo es experto en comunicarse con usted. Cuando note molestias, dolores o incomodidades, deje lo que está haciendo. Esa es una respuesta biológica de su cuerpo que le hace saber que necesita descansar. Si escucha sus molestias corporales, puede evitar las lesiones continuas.

  1. Coma de forma consciente

Poder no es deber, y esto es especialmente cierto cuando se trata de comida. Sea consciente al comer. Piense, “¿estoy comiendo porque tengo hambre o porque estoy trabajando en la mesa de la cocina y esas galletas me están llamando?”

  1. Preste atención a su cuerpo

La mecánica corporal es fundamental para prevenir lesiones laborales. Cuando trabaje, asegúrese de sentarse (o pararse) derecho y no encorvarse. El monitor de su computadora debería estar a la altura de los ojos y a una distancia aproximada de un brazo. Cuando hable por teléfono, utilice auriculares para no sostenerlo con el cuello en un intento por no usar las manos. Cuando tipee, asegúrese de tener las muñecas rectas; la flexión excesiva puede dañarlas.

  1. Fije un presupuesto

Los problemas financieros son una preocupación importante para la mayoría de los estadounidenses. Este es un gran momento para analizar su situación y ocuparse de sus finanzas. Mire sus facturas y decida qué es esencial y qué no. Un cliente, por ejemplo, decidió cancelar su servicio de cable para ahorrar algo de dinero. Cuando llamó para dar de baja el servicio, la compañía de cable le ofreció mantenerle el servicio a una tarifa muchísimo más baja. Así, no solo ahorró dinero, sino que TAMBIÉN puede seguir mirando Billions. Una vez que entienda cuáles son sus gastos necesarios, establezca un presupuesto que los pueda ayudar, tanto a usted como a su familia, a administrar su dinero de forma responsable.

Mientras continúe esta pandemia, tome las medidas necesarias para optimizar su trabajo desde casa y ayudar a su productividad, su compromiso y a su salud.

 

La Dra. Elizabeth LombardoSe abre en una ventana nueva. es psicóloga matriculada, doctora en psicología y tiene una maestría en fisioterapia; además, es experta en cómo destruir a nuestro crítico interior para que podamos vivir una vida llena de objetivos, satisfacciones y verdadero éxito (True Success™). Es la psicóloga famosa más confiable de los Estados Unidos, con más de 100 entrevistas en los medios nacionales. Redacta artículos para CombinedInsurance con el objetivo de ayudar a educar a los lectores; sin embargo, sus opiniones y consejos médicos tienen fines de entretenimiento únicamente y no reemplazan la consulta al médico.